Confeti

Qué datos guardamos

Escrito en criollo y sin cláusulas de relleno. Si algo de esto no coincide con lo que ves, es un error nuestro y queremos saberlo.

Quién es el responsable

Confeti es un proyecto de 5studios, con domicilio en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina. Para cualquier cosa de esta página, incluido el pedido de acceso, rectificación o supresión de tus datos, escribinos a hola@confeti.com.ar.

Sin cuentas y sin contraseñas

No hay registro. No te pedimos nombre de usuario, contraseña ni número de teléfono para usar el producto. Tu invitación se controla con un link secreto: quien lo tiene, la edita. Es una decisión de diseño con su contra dicha en pantalla, y es la razón por la que no tenemos una base de usuarios.

Qué se guarda cuando publicás una invitación

Lo que escribiste en ella: los nombres de quienes festejan, la fecha, el lugar, la dirección, el mensaje, el dress code y, si los cargaste, el alias o CBU para el regalo y los links de música. Las fotos que subís se guardan en el servicio de archivos de Vercel, en direcciones largas y sorteadas al azar, que no aparecen en ningún índice pero tampoco piden contraseña: cualquiera que tenga la dirección exacta puede verlas.

Si armás la invitación y no la publicás, no se guarda nada: en ese modo la invitación entera viaja adentro del link y nunca llega a nuestra base.

La lista de invitados, que son datos de otros

Si cargás tu lista, guardamos por familia el nombre, los integrantes que hayas escrito y el teléfono si lo pegaste. Eso son datos de terceros: los tenemos porque nos los diste vos y no porque esa gente haya hablado con nosotros. No los usamos para nada más que armar el link de cada familia y el mensaje de WhatsApp que vos mandás. No los vendemos, no los cruzamos con nada y no le escribimos a nadie de esa lista: los mensajes los mandás vos desde tu teléfono.

El teléfono es opcional y la lista entera se borra de un toque desde la misma pantalla donde se carga.

Lo que dejan tus invitados

Cuando alguien confirma, guardamos quiénes vienen por nombre, el menú de cada uno, las restricciones alimentarias que hayan escrito y el mensaje que te dejan. Va todo a tu panel, que se abre con tu link secreto, y a la planilla que le pasás al salón. No sale para ningún otro lado.

También guardamos una sola fecha por familia: cuándo abrió su invitación por primera vez. Se marca cuando rompen el lacre, no cuando se carga la página, y no guardamos cuántas veces volvieron, desde dónde ni con qué teléfono. Sirve para una cosa concreta: distinguir a quien no contestó de quien nunca recibió el link.

El álbum de después de la fiesta

Desde que arranca la fiesta, cualquier invitado que tenga el link puede sumar fotos al álbum, y las ven todos los demás invitados. Guardamos la foto y, cuando el link es el de una familia de la lista, el nombre de esa familia. Ese nombre no se muestra en ninguna parte del álbum: existe para que quien organiza pueda bajar una foto sabiendo de dónde salió. Quien organiza puede bajar cualquier foto en cualquier momento desde su panel, y al hacerlo se borra también el archivo.

El correo, que es opcional

Si dejás tu dirección de mail al publicar, la guardamos junto con la fecha en que la diste y para qué la diste, que es avisarte cuando alguien confirma. Cada mail que te mandemos lleva su link de baja, y darte de baja además vacía la cola de mensajes pendientes. Nunca es obligatorio y la invitación se publica igual sin él.

Lo que medimos

Usamos las estadísticas de Vercel para saber si las herramientas se usan: cuántos presupuestos se comparten, cuántas invitaciones se arman, cuántas veces alguien abre el contacto de un proveedor. Esos eventos no llevan nombres, ni mails, ni teléfonos, ni el contenido de ninguna invitación. También hay un contador de intentos de creación para frenar abusos, donde la dirección IP se guarda convertida en un código irreversible y no en claro.

Con quién se comparte

Con nadie que no sea necesario para que esto funcione: Vercel aloja el sitio, guarda las fotos y nos da las estadísticas, y Neon aloja la base de datos. Las tipografías se sirven desde nuestro propio dominio y no desde Google, así que abrir una invitación no le avisa a nadie más. Las dos excepciones son embebidos que se cargan solo si vos los pusiste: el mapa del lugar, que lo sirve Google, y el reproductor de la canción, que lo sirven YouTube o Spotify. No vendemos datos, no hacemos publicidad y no hay rastreadores de terceros. El día que empecemos a cobrar va a haber un procesador de pagos, y esta página lo va a decir antes.

Cuánto tiempo

Tu invitación queda mientras vos quieras. No la borramos solos, y tampoco tenemos hoy un plazo automático de limpieza: preferimos decirlo así en vez de prometer una política de retención que no está escrita en el código.

Cómo se borra todo

Desde tu link de edición, al final de la pantalla de la invitación, hay un botón que borra todo de una vez: la invitación, la lista de invitados con sus teléfonos, las confirmaciones, las mesas y los mails que estuvieran esperando salir. No hay papelera ni copia de respaldo. Lo único que puede sobrevivir es un archivo de foto si el servicio de archivos falla justo en ese momento; si te importa, escribinos y lo sacamos a mano.

Tenés derecho a acceder, rectificar y suprimir tus datos personales (Ley 25.326). La Agencia de Acceso a la Información Pública, en su carácter de órgano de control, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que interpongan quienes resulten afectados en sus derechos por incumplimiento de las normas vigentes en materia de protección de datos personales.

Cambios

Si esto cambia, cambia esta página. No mandamos avisos porque no tenemos a quién mandárselos: no hay lista de usuarios.

Última actualización: 31 de julio de 2026. Ver también los términos de uso.